martes, 21 de febrero de 2017

El Ministerio de medio ambiente alemán ofrecerá solamente menús vegetarianos


La medida llega del partido SPD de centroizquierda, por parte de la valiente ministra de medio anbiente Bárbara Hendricks quien ha informado que a partir de ahora en los actos oficiales se servirán menús exclusivamente vegetarianos, con alimentos procedentes también de forma exclusiva de la agricultura ecológica y menús que no superen los 33 euros.

Debemos decir varias cosas. La primera, que es posiblemente el paso más coherente que se ha dado desde un partido político con poder hasta el momento, si nos ceñimos al impacto medioambiental, aunque evidentemente si el menú es solamente vegetariano e incluye derivados de la explotación de gallinas y especialmente de vacas, el daño que se está ocasionando tanto a los animales no humanos (que evidentemente es lo más grave al provocar la tortura reiterada y muerte de inocentes), como al medio ambiente continúa siendo notable por mucho que se vea reducido.

Pero bueno, podemos entender que es un paso de gigante para la sociedad europea teniendo en cuenta que esto no se había producido jamás, y desde luego Alemania sigue progresando en su actitud verde, después de que en los últimos años se haya convertido prácticamente en la capital mundial del veganismo con todo tipo de productos, comercios y un crecimiento del vegetarianismo y conciencia de respeto hacia los animales muy considerable.

Queremos destacar una vez más con esta noticia, que quienes dicen que "política y veganismo no deben ir unidas" o no han pensado demasiado bien en lo que hablan, o tienen extrañas razones ocultas detrás de esa afirmación. Primero, porque 'per sé' el veganismo es un acto político al rechazar financiar industrias y políticas económicas basadas en la explotación animal. Segundo, porque el holocausto animal actualmente existe porque es rentable y legal, es decir POR POLÍTICA, con lo que alejarse y quedarse al margen de la política no parece desde luego la mejor idea, al dejar a los animales en manos de quienes sí se preocupan por la política que suelen ser los ciudadanos de derechas, quienes no fallan en las urnas, votan y son los que apoyan masacrar a los animales, con lo que la renuncia política de los que decimos ser veganos lo único que hace es perpetuar la masacre animal desde un punto de vista legal.

Si todos los que decimos ser veganos, adoptaramos una vida política intensa y consciente y trabajaramos en apoyar los intereses políticos de los animales no humanos, ni que decir tiene que año tras año el veganismo crecería con muchísima más fuerza, pero desgraciadamente no parece que muchos veganos/as estén por la labor, aunque otros sí están despertando y ejerciendo su voto de forma estratégica para sacar del poder a quienes masacran animales y cambiarlos progresivamente por partidos más y más verdes.

Fuente de la noticia: Emol